Posts etiquedados ‘coches eléctricos’
December 20, 2011 por jvila
España cuenta ya con la primera estación de servicio para recargar coches eléctricos que no contamina y que no se agota. Sus padres la han bautizado como fotolinera y convierte la luz solar en electricidad gracias a unas pérgolas con placas solares a las que se enchufan este tipo de vehículos.
Este sistema, además de ser una absoluta novedad, añade algo de coherencia a la incipiente apuesta de las marcas por el coche eléctrico para apoyar la movilidad sostenible. Coherencia porque generar electricidad para ponerla a disposición de todos también contamina. Y solo este sistema es una apuesta realmente verde al nutrirse del sol.
Óscar Suárez Ayala, ingeniero de Sendekia, la madre de la idea, lo explica así: “La fotolinera no es una simple estación de recarga, es una fuente de energía distribuida y limpia que tiene una función de apoyo energético a la red y garantiza que realmente el coche eléctrico pueda penetrar al mercado como una opción energéticamente sostenible. Porque si la energía con que se carga el coche proviene de centrales térmicas solo estamos liberando la ciudad del CO2 pero aumentado los niveles de contaminación en el origen”.
EN ALCALÁ DE HENARES
La primera ha sido instalada en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I, en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) hace unas semanas y está abierta a todo el público. Por el momento, su uso es gratuito.
La pregunta que asalta a cualquiera, además del precio de su uso, es el tiempo de recarga. El día de la inauguración se hizo una prueba con un Citroën C-Zero, un modelo eléctrico al cien por cien. Los puestos de recarga cuentan con una aplicación para móviles que informa del tiempo de recarga y la hora de retirada del vehículo, en función del estado de la batería de éste.
“El tiempo de recarga depende de la capacidad de almacenaje de energía de la batería de cada modelo de coche. Un Renault Twizy recarga completo en tres horas y medias, pero otro coche con capacidad estándar puede recargarse entre seis y ocho horas, es decir carga lenta”, calcula el citado portavoz de Sendekia.
No obstante, están preparadas para ser más rápidas. “Este cambio se realizará cuando este modo de carga esté más popularizado en España, que se espera sea muy pronto”, concluye al tiempo que afirma que cuentan con muchas solicitudes.
via: www.ecoticias.com
November 2, 2011 por jvila
El 53,6% de las personas con intención de adquirir un automóvil durante el próximo ejercicio optará por un vehículo híbrido, lo que permite superar en intención de compra incluso a los vehículos de combustión (41,7%), según el informe ‘Percepción del Consumidor sobre el Vehículo Eléctrico’ realizado por GfK.
El estudio pone de manifiesto, a su vez, que el vehículo eléctrico “ha comenzado a posicionarse” como una alternativa “real” a los automóviles tradicionales, aunque indica que su intención de compra para 2012 todavía es reducida, con un 4,8% del total.
La responsable de este análisis, Almudena Lucas, resaltó que los datos apuntan a que 2012 podría convertirse en el año del despegue del vehículo eléctrico en España. “De momento ya se ha ido creando una imagen muy positiva en la mente del consumidor, como una opción clara y aspiracional que debería empezar a trasladarse a la compra real en los próximos meses”, añadió.
El texto apunta que los coches eléctricos “ya se han ganado la aprobación” de la opinión pública, puesto que el 73,2% de las personas consultadas realiza una valoración positiva de este tipo de automóviles.
Asimismo, el estudio refleja que el cuidado del medio ambiente y el ahorro de combustible son las principales motivaciones de los compradores potenciales a la hora de hacerse con un coche eléctrico. El 65% de los encuestados reconoce que la reducción del impacto medioambiental es el motivo de mayor peso para decantarse por este tipo de vehículos, seguida de la rebaja del consumo de combustible.
En el caso de los coches de combustión, el 34% de las personas asegura que optaría por este tipo de vehículo por motivos económicos, mientras que el 22% destaca que lo haría por ser una costumbre adquirida y el 14% de ellas indica que lo haría por falta de información sobre los coches eléctricos.
Por otra parte, el estudio resalta que Mercedes-Benz es la marca preferida por los usuarios para la compra de un automóvil eléctrico, seguida de Toyota y Volkswagen, mientras que Renault, Peugeot y Volkswagen sería las preferidas en cuanto a coches con motores de combustión.
En cuanto al precio del seguro de los coches eléctricos, el 20% de los usuarios considera que será más caro que el de uno tradicional y un 47,1% de los encuestados afirma que estaría dispuesto a pagar un 10% más.
via: www.ecoticias.com
January 7, 2011 por jvila

Las conversiones de modelos de combustión en eléctricos es desde hace años la mejor opción para hacerse con un coche eléctrico a un precio razonable, bueno menos en España donde las trabas lo convierten en una pesadilla. Un excelente ejemplo nos llega desde la plataforma francesa Bientot Electrique que incluso han diseñado un configurador similar as de los fabricantes para que cada uno adapte su conversión a sus necesidades y presupuesto.

Son varios los modelos que ofrecen como vehículo base, desde un Renault Twingo hasta un Citroen C4 pasando por el mítico “dos caballos” o un Clio. Mediante una sencilla tabla podemos seleccionar el coche, en nuestro caso hemos optado por un Citroen C3, al que le hemos dotado de una autonomía de 120 kilómetros, de sobra para el uso habitual, mientras que la velocidad máxima la hemos establecido en 120km/h.

El resultado es que tendremos que montar un pack de litio con 25kwh de capacidad, LifePo4 Thundersky, un motor con 25kw de potencia nominal, 36kw máxima y todo ello por unos razonables 19563 euros, a los que deberemos sumar el coste del vehículo, en caso de requerir su compra.

¿Y cuanto me costaría si me quisiera gastar lo que tengo ahorrado para el Nissan Leaf? Pues muy sencillo, seleccionamos un Citroen C4, igualmente un compacto, le ponemos una velocidad máxima de 120km/h, que no se puede correr más, y una autonomía de 240 kilómetros y tendremos un presupuesto de 37.050 euros, el precio del Leaf antes de la ayuda. Pero vamos, cada uno que juegue con el configurador y construya su propio pepino.
Como curiosidad decir que los chicos de Bientot también instalan el kit de Enginer que convierte al Toyota Prius en enchufable, está preparando para ofrecer en nuestro mercado y que aquí vemos montado en un Prius 3G.

via: www.forococheselectrico.com
November 18, 2010 por jvila

Los coches eléctricos necesitan un período de al menos seis años para amortizar el sobreprecio que soportan en relación con los automóviles convencionales de gasolina, según se desprende de un informe sobre eficiencia energética en la automoción publicado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
El informe, al que tuvo acceso Europa Press, indica que los coches eléctricos ofrecen el mayor ahorro y la mayor eficiencia energética, si bien, “dados los medios actuales, ese ahorro no compensa al usuario el desembolso inicial de adquisición de un vehículo de esta tecnología hasta al menos seis años de vida en servicio”.
Asimismo, el estudio señala que, una vez transcurridos doce años de vida útil, el coche eléctrico ha producido un beneficio equivalente al sobreprecio inicial. Así, si se compara con un automóvil convencional de gasolina, el vehículo eléctrico presenta un ahorro del 21% transcurridos esos doce años desde su compra.
Los autores del informe admiten que, para una vida útil de cuatro años, la opción más rentable sigue siendo un automóvil de gasolina. No obstante, al considerar que el vehículo eléctrico puede tener carácter de “segundo coche”, consideran oportuno realizar un cálculo de unos doce años, “que no resulta descabellado”.
El coche eléctrico es imbatible en materia de emisiones de CO2, toda vez que dichas emisiones son “cero” durante toda su vida útil. En este campo, la menor eficiencia corresponde a los vehículos de gasolina y, además de los eléctricos, los más eficientes son los automóviles de gas (natural vehicular o licuado del petróleo).
El informe recoge asimismo un planteamiento sobre el coste que supone realizar un recorrido idéntico para un vehículo con las mismas prestaciones, pero con diferentes tecnologías (eléctrico, de gasolina, de gas, etc).
En este punto, partiendo de la base de que un coche de gasolina necesita cien euros para cubrir determinado recorrido, concluye que el coche eléctrico requeriría sólo 25 euros para recorrer el mismo trayecto.
Un vehículo de E85 ahorraría sólo un euro respecto al de gasolina, mientras que el coste para un coche híbrido sería de 80 euros, para uno de gasóleo de 77 euros y para uno de gas natural vehicular (GNV), de 62 euros.
via: www.ecoticias.com
October 28, 2010 por jvila
Coches eléctricos que se recargan en segundos y circulan cientos de kilómetros sin pasar por el enchufe. Sistemas solares o eólicos que aportan la cantidad necesaria de energía en cualquier momento. Aparatos electrónicos con una autonomía energética de semanas. Los acumuladores, una especie de baterías, podrían hacer realidad estos deseos en un futuro cercano. Así lo creen diversos equipos de investigación internacionales, que basan su trabajo en varios sistemas, como la nanotecnología.
En busca de la batería idónea
Las energías renovables y los vehículos eléctricos tienen un punto débil en común: la falta de sistemas de almacenamiento energéticos fiables, de gran capacidad y baratos. Las tecnologías solares o eólicas podrían cubrir en teoría todas las necesidades energéticas de la humanidad, pero son muy irregulares. En algunas ocasiones generan tanta energía que no se puede aprovechar, mientras que en otras no producen nada porque no hay viento o sol. Para su popularización haría falta conservar la energía extra en grandes cantidades y utilizarla en el momento y el tiempo necesarios. Hoy por hoy esto no es posible.
Los vehículos eléctricos tienen un problema similar. Sus baterías no pueden competir en precio o potencia con los motores de combustible convencionales, pero sobre todo por su autonomía y su tiempo de recarga: estos coches necesitan enchufarse varias horas para recorrer distancias cortas antes de quedarse sin energía.
Los acumuladores podrían ser la solución. Inventados hace casi tres siglos, en la actualidad su uso como condensadores en los aparatos electrónicos es uno de los más comunes. Mientras que las baterías o las pilas se basan en reacciones químicas para producir electricidad, los acumuladores mantienen los electrones como una carga física y, por ello, son capaces de realizar flujos rápidos de energía.
Un inconveniente frena su generalización: la cantidad de electricidad que pueden almacenar en relación a su peso es pequeña. Para lograr la misma cantidad de energía eléctrica que una batería de 400 kilos, se necesita un acumulador de ocho toneladas. Demasiado peso para un coche eléctrico.
Ahora bien, esta limitación podría superarse en los próximos años y convertirse así en el medio de almacenamiento energético anhelado. Así lo creen al menos varios equipos de investigación de universidades y empresas de todo el mundo, que trabajan en diversos modelos.Acumuladores “nano”
Una posible vía que parece despertar más expectativas es el uso de nanomateriales (del tamaño de una milmillonésima parte de un metro). En esta carrera figuran varios competidores. Entre ellos la empresa Intel, consciente de que no puede limitarse a fabricar sus famosos microchips. Su laboratorio de I+D trabaja en varios sistemas que pueden ser el futuro de su sector, como la electricidad sin cables o los citados acumuladores. En uno de estos proyectos, su responsable, Tom Aldridge, reconoce que todavía es pronto para hablar de resultados, pero confía en que los acumuladores podrían sustituir a las actuales baterías de litio y disponer de muchas mayores prestaciones, tanto para aparatos electrónicos como para vehículos eléctricos.
En el Instituto Politécnico Rensselaer (RPI), en Troy, Nueva York, el equipo de Doug Chrisey ha creado un composite, un nuevo material cerámico con el objetivo de que se convierta en un acumulador más pequeño, ligero y eficiente que las actuales baterías. El material se ha estructurado en múltiples nanocapas y sus responsables esperan que pueda servir para múltiples aplicaciones, desde el almacenamiento de energías renovables hasta la base de aparatos electrónicos.
Gary Rubloff, director del NanoCenter de la Universidad de Maryland (EE.UU.), y su colaborador, el profesor Sang Bok Lee, han desarrollado un método, basado en millones de nanoestructuras, que mejora la eficiencia de estos dispositivos de almacenamiento. Rubloff y Lee señalan que trabajan para que estos acumuladores sean la base para futuros paneles solares ultrafinos y de bajo coste.
El carbono y otras moléculas han demostrado una increíble capacidad de almacenar energía e hidrógeno a escala nano. Lo saben bien la ingeniera química Paula Hammond y el ingeniero mecánico Yang-Shao-Horn, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en EE.UU. Estos investigadores han creado unas láminas ultradelgadas basadas en nanotubos de carbono que podrían dar lugar a “super baterías” y acumuladores eléctricos.
Otro investigador del MIT, Joel Schindall, trabaja en la mejora de los ultra-acumuladores. Estos dispositivos se desarrollaron en los años sesenta y se utilizan en algunos aparatos electrónicos, pero sus prestaciones son todavía muy limitadas. Algunos expertos apuntan un interesante futuro. Con los avances necesarios, podrían conseguir tiempos de carga muy rápidos, una menor contaminación gracias a la reducción de materiales químicos tóxicos y a una vida útil muy larga, y una mayor seguridad, ya que se calientan menos.
Otras investigaciones pioneras
Japón es también pionero en el desarrollo de este tipo de sistemas. El investigador Okamura Michio trabaja desde los años noventa en la tecnología ECaSS, que ha mejorado las prestaciones de los actuales acumuladores. La compañía Honda prueba este sistema en sus vehículos y ha servido de base para un nuevo acumulador, creado por la multinacional JEOL, especializada en equipamientos científicos.
La citada Honda y Toyota trabajan también en los conocidos como acumuladores celulares de membrana de polímero electrolítico (PEMFC). Sus responsables han creado varios prototipos de vehículos alimentados con este sistema, pero su elevado precio los aleja de una posible comercialización.
via: www.ecoticias.com
October 5, 2010 por jvila

Se dedicarán 70 millones de euros para el desarrollo e industrialización de este tipo de vehículos.
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio destinará 80 millones de euros durante 2011 a ayudas a la compra de coches eléctricos. Este dinero forma parte de una partida de 81 millones para subvencionar la compra de estos vehículos, en la que se ha reservado un millón de euros a labores de marketing y comunicación institucional relacionadas con la iniciativa. Así lo anunció la subsecretaria del Ministerio, Amparo Fernández González, durante la presentación de los presupuestos de su departamento para el próximo ejercicio.
Además de estas ayudas para estimular la demanda, Industria hará un esfuerzo en el ámbito de la oferta que incluye el gasto de 70 millones de euros en el desarrollo e industrialización del coche eléctrico y otros 17,5 millones de euros en tecnologías de comunicación con la red eléctrica. Durante el próximo año se dedicarán 168,5 millones de euros a distintas partidas relacionadas con el coche eléctrico, a las que podría añadirse, si se cumple lo previsto, una nueva línea de avales por 500 millones de euros para el desarrollo e industrialización de estos vehículos.
La ayuda máxima para la adquisición de los coches eléctricos alcanzará los 6.000 euros por vehículo, según los planes de Industria. El objetivo del Gobierno es que el año próximo se comercialicen 20.000 vehículos de este tipo y otros 50.000 en 2012, correspondientes en su mayor parte a flotas de empresas y servicios.
La Estrategia Integral para el Impulso del Vehículo Eléctrico recoge el objetivo de contar con 250.000 vehículos eléctricos puros e híbridos enchufables en España en 2014, en el marco de la meta global de lograr que un millón de coches eléctricos e híbridos convencionales circulen por las carreteras españolas para ese año.
via: www.consumer.es
August 12, 2010 por jvila
Las matriculaciones de coches eléctricos se sitúan en sólo 16 unidades durante los siete primeros meses de este año, cifra muy lejana a los objetivos planteados por el Gobierno, que aspira a que en 2011 se comercialicen 20.000 vehículos de este tipo, según fuentes del sector consultadas por Europa Press.
Los datos de ventas de coches eléctricos en 2010 tienen una doble lectura. Por una parte, se ha producido un aumento exponencial en relación con 2009, ejercicio en el que únicamente se matriculó un coche eléctrico en el país.
No obstante, las 16 unidades comercializadas en lo que va de año ponen en cuestión los objetivos incluidos en la Estrategia Integral del Vehículo Eléctrico, presentada el pasado mes de abril por el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Así, este documento contempla unas previsiones de ventas de este tipo de vehículos, y plantea como objetivo a medio plazo que en el año 2014 circulen por las carreteras españolas un total de 250.000 coches eléctricos e híbridos enchufables.
En las etapas intermedias, el Ministerio de Industria establece la previsión de alcanzar una flota de 2.000 coches eléctricos entre 2009 y 2010 (en el marco del programa piloto denominado Movele).
Para 2011, el objetivo sería comercializar 20.000 coches eléctricos, cifra que se elevaría a 50.000 unidades en 2012, a 70.000 unidades en 2013 y a 110.000 unidades en 2014, siempre según los cálculos del departamento que dirige Miguel Sebastián.
Las previsiones de industria incluyen también los híbridos enchufables, pero se da la circunstancia de que en España sólo se ha presentado un modelo de este tipo, el Toyota Prius Plug-in, del que la firma nipona prevé destinar únicamente cinco unidades al mercado español.
En otro orden de cosas, 15 de los 16 coches eléctricos matriculados en España en lo que va de año corresponden al modelo Think City, distribuido en España por la compañía Going Green, que, además, matriculó el único coche eléctrico vendido en 2009. En abril se matriculó una unidad del Nissan Leaf, el modelo eléctrico de la firma nipona.
via:www.ecoticias.com
April 27, 2010 por jvila

Sin duda alguna una de las peores pesadillas para cualquier conductor/a es el precio de la gasolina o el gasoil. Cada vez cuesta más llenar el depósito de combustible de nuestro vehículo debido al aumento progresivo del precio del petróleo y por ello muchas son las personas que desisten de comprarse un coche o en utilizar el que ya tienen ante la imposibilidad de mantenerlo. Pues bien, parece que el precio del combustible ya no será más un problema con la llegada de los coches eléctricos ya que, según ha anunciado hoy el presidente de Red Eléctrica de España (REE), Luis Atienza, con este tipo de vehículos sólo se necesita 1 euro por cada 100km recorridos, ahorrándonos así 5 euros cada vez que realicemos esta distancia.
Estos datos se han dado a conocer hoy en el acto de presentación de un estudio sobre percepción del coche eléctrico entre los consumidores, en el que se ha hablado sobre qué ventajas tienen este tipo de vehículos y ante todo, sobre qué opina la población de todo ello.
Atienza ha querido destacar, ante todo, las ‘maravillas’ del coche eléctrico, del cual a dicho que, además de suponernos un ahorro de energia y de dinero al respostar (1 euros por cada 100km), tiene un motor mucho más eficiente que el de los vehículos convencionales, dado que mientras los que utilizamos todos ahora sólo dedican al movimiento el 20% de la energía suministrada, ya que el resto se pierde en calor, los vehículos eléctricos elevan esta eficiencia hasta el 29%, lo que incide en un mayor ahorro energético.
A pesar de los argumentos esgrimidos por el presidente de Red Eléctrica de España lo cierto es que la población todavía no lo tiene claro y el estudio demuestra que se tiene cierto recelo a la ahora de apostar por los vehículos eléctricos. Los datos revelan que buena parte de los españoles, un 40%, se muestra nada de acuerdo con tener que pagar más por un coche eléctrico y el 85% reclama, si se quieren potenciar estos vehículos, ayudas públicas. Así las cosas, al hablar de qué nos impide hoy en día adquirir un vehículo eléctrico la cosa está un poco más dividida. Un 29% de los encuestados cita la falta de puntos de recarga como el principal inconveniente a la hora de comprar un coche eléctrico, frente al 24,9% que lo justifica con su escasa autonomía y el 19% que se niega por el alto precio de compra. El 13,6% dice que el desconocimiento es el principal inconveniente y el 9,5% cree que el coste de recarga es demasiado alto.
Además, casi todos los encuestados creen que no se incita a la compra de los vehículos eléctricos. Así, un 90% que la información existente en la actualidad sobres estos coches es “escasa, confusa o mala” y un 80% cree que no hay ofertas suficientes en el mercado, mientras que el 41% dice tener miedo a descargas eléctricas durante el repostaje.
Ante estos resultados nada alentadores para el sector de los eléctricos, lo que sí ha reconocido el presidente de REE, Luis Atienza es que si no se abaratan “no se generalizarán entre la población” y por lo tanto, no podrá cumplirse el objetivo de tener en el 2014, 250000 coches eléctricos circulando por las carreteras españolas.
via: http://blog.motor21.com
April 13, 2010 por jvila

Cuando el gobierno presentó el pasado año las medidas y catálogo del Plan Movele, fabricantes y distribuidores aplaudieron la presentación esperando una explosión de ventas gracias a las ayudas públicas. Pero a pesar de las buenas expectativas la realidad nos dice que son muy pocas las unidades en circulación y menos aún los puntos de recarga disponibles y sin una red de recarga no habrá una generalización de las tecnologías de transporte sostenibles y viceversa.

Sin duda que la primera acción que debería abordar el gobierno es el de las ayudas ya que se han revelado insuficientes. Como término medio una motocicleta puede recibir un máximo del 20% de su valor que está por término medio en torno a los 4.000 euros, esto quiere decir que como tope la reducción llega a los 800 euros dejando su coste por encima de la barrera psicológica de los 3.000 euros mientras que sus equivalentes gasolina no superan los 2.000 euros e incluso están por debajo.
Una medida que no supondría un desembolso exagerado para el gobierno sería aumentar esta aportación hasta acercar su coste al de las gasolina, algo que sin duda valorará enormemente la gente. La aportación de un 40% del valor de la moto significaría que un modelo como la Goelix Viva, de 3.700 euros, antes de las ayudas, podría tener un precio de venta al público de unos 2,220 euros por los 3.240 actuales, un coste asumible y que seguramente ayudaría a los escépticos a acercarse a una tecnología nueva y para muchos desconocida.

Otro ejemplo lo encontramos en la única moto eléctrica offroad que tenemos disponible en el mercado, la magnífica Quantya Strada, que cuenta con un coste con las ayudas incluidas de 8.064 euros. Si en lugar de los 1,200 euros le aplicamos la ayuda del 40% podríamos acceder a la eléctrica Suiza por poco más de 5.500 euros, otra vez un coste más acorde con su segmento.
Por su parte los coches también deberían ver aumentada su ayuda para que modelos como el Nissan Leaf puedan acercase en la medida de los posible a sus equivalentes gasolina y diésel. El precio estimado en el primer mercado en recibirlo, Japón, será de unos 30.000 euros antes de las ayudas, estas ascienden a unos 6.300 euros mientras que en nuestro país esta llegará hasta los 7,000 euros dejando su coste en unos razonables 23.000 euros, pero muy alejados de los aproximadamente 18.000 euros que cuesta un Golf TDI o los 16.000 de un Citroen C4.

Otra iniciativa que ya se aplica por ejemplo en Japón, es la eliminación o reducción de los impuestos a los vehículos eléctricos, esto supondría a día de hoy de un ahorro de al menos el 16% pero que a partir de este verano será de nada menos que del 18%, una carga impositiva exagerada que de ser eliminada supondría otro paso más en la popularización de los vehículos sin emisiones.
Para la mayor parte de la gente el problema de la adquisición de un vehículo no es solamente su compra si no que lo es también su mantenimiento, ya que supone un gasto continuo en forma de seguro o el impuestos de los ayuntamientos. La subvención por parte de la administración de estos dos gastos sería otro pequeño gasto a nivel general pero una noticia de enorme impacto social. Por supuesto estas medidas no serían permanentes, la idea sería ir poniendo plazos para según se aumente la cantidad de vehículos en las carreteras ir rebajando las ayudas paulatinamente.
Con estas medidas seguramente las ventas de modelos eléctricos aumentaría de forma significativa por dos razones, la primera y más evidente la económica, ya que con un menor precio se amplia el circulo de posibles compradores pero también se llegaría a un sector menos predispuesto al cambio, que con un pequeño empujón se acercaría a conocer los modelos a las tiendas y muchos de ellos se convencerían de todos los beneficios que un parque móvil sin emisiones supone para todos.
La pelota queda en el tejado de los políticos.
via: www.forococheselectricos.com
January 13, 2010 por jvila
Vehículos que cuestan unos 3.000 euros, no emiten partículas contaminantes y su combustible no arde en caso de accidente. Son los coches de aire comprimido (CAC). Fabricantes como la francesa MDI, la india Tata, la española Air Car Factories o la coreana Energine pretenden generalizar este medio de transporte en todo el mundo. No obstante, algunos de sus inconvenientes podrían limitar su uso a casos concretos.

Un CAC no utiliza combustible para mover los pistones del motor, sino la expansión del aire almacenado en su tanque. Por ello, los principales problemas del uso de gasolina o similares, como su transporte o la emisión de partículas contaminantes, desaparecen. Al carecer de baterías como los coches eléctricos o híbridos, se libra de sus inconvenientes: no utiliza sustancias tóxicas y no hay que preocuparse por su correcto reciclado. La vida de los ocupantes de un CAC no corre peligro. El aire no es inflamable y no explota en caso de accidente como la gasolina, sino que sólo produce un fuerte ruido al expandirse.
La sencillez de esta tecnología (no necesita sistemas de refrigeración, encendido o depósito de combustible) reduce los costes de producción y permite vehículos más ligeros que desgastan menos las carreteras. Su fabricación y mantenimiento es más fácil, gracias a un diseño mecánico sencillo y robusto. El modelo OneCAT, del fabricante especializado en estos vehículos MDI, pesa unos 350 kilos, puede tener hasta cinco plazas y se vende en la India por unos 3.300 euros.
El tanque de aire comprimido puede recargarse muchas más veces y en menos tiempo que una batería eléctrica. El denominado CityCAT (siglas en inglés de Compressed Air Technology), también de MDI, dispone de cuatro puertas, una velocidad máxima de 110 km/h y una autonomía de 200 kilómetros. Su repostaje se realiza en pocos minutos en estaciones equipadas con unidades de aire comprimido con un coste de unos dos euros. Los conductores pueden conectarse a la red eléctrica y utilizar el compresor incorporado en el propio coche para llenar su tanque en cerca de cuatro horas. Si se generalizaran estos vehículos, razonan sus defensores, el precio de este sistema sería mucho más barato que el de los combustibles fósiles.
En teoría, esta tecnología se puede instalar a posteriori en un vehículo y se puede combinar con un motor convencional o uno eléctrico. Algunos fabricantes pretenden comercializar un sistema denominado de propulsión eléctrica híbrida-neumática. La mayor parte de estos vehículos combinan un motor de aire comprimido y uno eléctrico, para aprovechar las ventajas de ambos sistemas.
Principales modelos de aire comprimido
La empresa MDI (Motor Development International), con sede fiscal en Luxemburgo pero con sus laboratorios de I+D en Niza (Francia), es una de las principales valedoras de estos vehículos. Tras 15 años de historia, esta compañía ha desarrollado varios modelos, como los citados Mini CAT o CityCAT. El OneCAT, dado a conocer en 2008, contará con una tecnología híbrida que utilizará todo tipo de combustibles.
El objetivo de su creador, el ex ingeniero de Fórmula Uno Guy Negre, es vender sus vehículos en todo el mundo. En 2007, el fabricante indio Tata lograba los derechos de la tecnología de MDI para fabricar en su país su propia marca de coches de aire. En la actualidad, MDI cuenta con un plan de expansión en 30 países, como China, México, Israel o Sudáfrica. Su nuevo modelo, el Airpod, de tres plazas, una velocidad máxima de 65 km/h y una autonomía de 210 kilómetros, aspira a entrar en los mercados estadounidenses y europeos en 2010. Sus responsables confían en que superarán las exigencias de los estándares de calidad y seguridad de estos países.
MDI no se encuentra sólo en este mercado. Uno de los socios de Negre, el catalán Miquel Celades, rompía en 2007 su acuerdo de colaboración para fundar su propia empresa, Air Car Factories.
La compañía coreana Energine ha patentado un vehículo eléctrico híbrido-neumático. Un ordenador de a bordo selecciona cuándo se utiliza el aire comprimido (para encender y acelerar, cuando el coche necesita mucha energía), el tren de transmisión eléctrico (para mantener la velocidad de crucero) o ambos sistemas.
En el Club San José Auto Sport, en EE.UU., sus responsables aseguran que contarán en 2010 con el denominado coche de aire magnético. Este vehículo híbrido, de aspecto deportivo, utilizará una batería innovadora más energética que las convencionales y un sistema magnético para generar energía.
Inconvenientes del aire comprimido
Denominar “ecológicos” a estos vehículos es relativo. El origen de la electricidad para comprimir el aire es un factor determinante: no es lo mismo que provenga de una central térmica de carbón que de una instalación de energía solar.
Un estudio publicado en noviembre de 2009 en la revista Environmental Research Letters (ERL) señala los inconvenientes de este sistema. El problema es que la compresión de aire no es muy eficiente (gran parte de la energía eléctrica utilizada para ejecutar el compresor se pierde como calor).
Diversos investigadores trabajan para mejorar este punto débil. En el Instituto Suizo Federal de Tecnología han creado un sistema híbrido que no necesita batería para ahorrar combustible, sino que almacena energía con los pistones del motor. Según su creador, esta tecnología es hasta diez veces más barata que la híbrida gasolina-eléctrica actual y ahorra hasta un 32% de combustible. A pesar de ello, el trabajo de la ERL pone en duda que el avance de los tanques de aire comprimido vaya a la misma velocidad que el de las baterías.
En cuanto a su comparación con otros sistemas, el estudio mantiene que incluso en supuestos muy optimistas el coche de aire comprimido es mucho menos eficiente que un vehículo de batería eléctrica y produce más emisiones de gases de efecto invernadero que uno convencional.
A pesar de ello, los responsables del estudio aseguran que un sistema de propulsión eléctrica híbrida-neumática es una opción factible, barata y competitiva frente a los vehículos eléctricos híbridos. En definitiva, no es que los CAC sean una mala idea, sino que en un posible panorama futuro donde se prime el medio ambiente, su uso se podría reducir a ciertos casos concretos.
Los materiales pueden determinar un mayor o menor coste del vehículo. Los tanques de almacenamiento pueden construirse con acero, aluminio, fibra de carbono o Kevlar. Los materiales de fibra son más ligeros que los metálicos, pero también más caros. Los tanques de metal pueden soportar una gran cantidad de ciclos de carga, pero también tienen que revisarse de forma periódica para evitar posibles corrosiones.
Una idea que no es nueva

El aire comprimido para impulsar vehículos comenzó a utilizarse en el siglo XIX. En ciudades como París este sistema se generalizó en locomotoras y tranvías. El primer coche de aire comprimido en Francia fue construido por Andraud y Tessie de Motay en 1838, si bien no desarrollaron más su sistema. Algunos autores señalan como precedente, dos siglos antes, a Denise Papin, que al parecer ya tuvo la idea de usar el aire comprimido (Royal Society London, 1687).
via: www.ecoticias.com