El número de fallecidos en accidentes de tráfico durante 2010 fue de 1.730, un 9,1% menos respecto a los 1.903 del año anterior, lo que supone el descenso más reducido de la mortalidad en las carreteras de los últimos cinco años.
Así se refleja en el balance anual de siniestralidad vial hecho público por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha dicho que en 2010 hubo 7.954 heridos graves en accidentes, y ha subrayado que el año pasado fue el séptimo consecutivo en el que bajó el número de víctimas mortales. Rubalcaba considera que este dato es “alentador” y que 2010 ha sido un año “positivo”.
En el último lustro la cifra de muertos en accidentes respecto al ejercicio anterior se había reducido en un 13% en 2009; en un 20,4% en 2008; en un 9,1% en 2007 -igual que el año pasado-; y en un 9,5% en 2006.
Según Rubacalba, cada año es “más difícil” rebajar las víctimas de tráfico, después de un descenso del 57,5 por ciento en la última década.
Salvando las distancias, el ministro del Interior ha explicado que a las estadísticas de siniestralidad les pasa algo parecido a lo que ocurre con las dietas de adelgazamiento, en las que al principio se pierden muchos kilos y después “cuesta más”.
Salidas de vía
A pesar de esta ralentización, la mortalidad en las carreteras es la más baja desde 1963, cuando perdieron la vida 1.785 personas, con un parque de vehículos que no llegaba a los dos millones, cuando ahora circulan 31 millones de vehículos.
“Aquí no vale lo de que mejor tiempo pasado fue mejor, porque el pasado fue peor, mucho peor”, ha remarcado Rubalcaba, que ha dejado claro que el objetivo del Gobierno no es mantener las actuales cifras, sino mejorarlas en el futuro.
En esta línea, el ministro del Interior ha destacado que en los últimos siete años se ha evitado la muerte de 10.000 personas y heridas graves a otras 50.000, gracias al trabajo del conjunto de toda la sociedad española.
Del total de víctimas mortales, 648 se produjeron por salidas de la vía, 632 por colisiones frontales o fronto-laterales, 126 por colisiones múltiples o alcances y 158 en atropellos.
Carreteras convencionales
Las carreteras más peligrosas siguen siendo las convencionales, con 1.331 fallecidos el año pasado -un 56% menos que en 2003-, 294 en autovía -52% menos- y 105 en autopista, lo que representa un descenso del 69% en siete años.
Pérez Rubalcaba también ha destacado la mejora de la seguridad vial entre los más jóvenes. De hecho, la franja de edad entre los 14 y los 34 años ha registrado el mayor descenso de la cifra de fallecidos de hasta el 68% desde 2003 lo que, a juicio de Rubalcaba, destierra el tópico de que los jóvenes son unos “insensatos” y permite ser “optimista” sobre la evolución en el futuro.
Menos motoristas muertos
Durante 2010 fallecieron 244 motociclistas frente a los 284 del año anterior, aunque el titular de Interior ha insistido en que es necesario mejorar la “convivencia” entre motos y coches.
A la caída de los accidentes de moto ha contribuido el uso masivo del casco, como demuestra el que únicamente siete de cada 100 motoristas fallecidos el año pasado no lo llevara puesto, en comparación con los 11 de hace una década.
Algo similar sucede con el cinturón de seguridad: sólo el 23% de los muertos en carretera en 2010 no llevaba puesto el cinturón, frente al 41% de hace 10 años.
A pesar de que cada vez son menos los conductores que son sorprendidos a más de 140 kilómetros por hora -un 0,3% del total-, la velocidad sigue siendo unas de las principales causas de accidentes.
Para atajar esta situación, la Dirección General de Tráfico (DGT) instalará cien nuevos radares, seis de ellos radares de tramo, que controlan la velocidad media del vehículo.
via: www.elmundo.es














